Elegantes destinos como Cracovia o Gdańsk compiten con la vigorosa Varsovia a fin de atraer la atención del viajero por las ciudades. Lejos de estas, bosques, ríos, lagos y montañas invitan a disfrutar de la naturaleza. Los orígenes de Polonia se remontan a los albores del primer milenio, ofreciendo al viajero mil años de historia, reyes y castillos que descubrir. Para los interesados en la II Guerra Mundial, Polonia ofrece mucho que ver, pues estuvo en el epicentro del conflicto y posee muchos monumentos y museos dedicados a sus batallas. Asimismo, se observa un creciente reconocimiento del rico patrimonio judío del país. Aparte de los monumentos a las víctimas del Holocausto, se están restaurando sinagogas, y antiguos centros judíos como Łódź o Lublin han creado rutas del patrimonio judío para que los viajeros puedan conocer la historia a su ritmo.
Lejos de las grandes urbes, Polonia destaca por su belleza natural. Buena parte del país lo conforman grandes extensiones de llanuras, si bien la frontera al sur está alineada por una cordillera poco elevada pero encantadora que invita a pasar semanas de espléndida soledad. En el campo pueden encontrarse un sinfín de rutas de senderismo bien señalizadas que siguen el cauce de ríos, atraviesan bosques y salvan puertos de montaña. El noreste ofrece al visitante multitud de lagos y vías fluviales intercomunicados que resultan ideales para practicar kayak.

Lugares que no te debes perder

Varsovia

Situada en la provincia de Mazowieckie, en el centro-este de Polonia, la ciudad se extiende por el río Vistula; la mayoría de las atracciones turísticas se encuentran en la ribera izquierda, mientras que en la orilla derecha se encuentra el pujante y elegante barrio de Praga. El epicentro turístico de Varsovia es la “Ruta Real”, que discurre de norte a sur desde la Ciudad Vieja y actual, pasadas las elegantes tiendas de Nowy Swiat, los palacios que sobrevivieron a la guerra y los jardines reales del parque Lazienki, antes de llegar al Palacio Wilanow, al sur del centro de la ciudad. La ciudad también tiene numerosos espacios verdes con frondosos parques con lagos por donde navegan botes de remo en verano y cafeterías al aire libre. En los parques también se celebran conciertos gratuitos de música clásica que atraen a multitud de personas, una escena que queda lejos de las grises imágenes de la Varsovia de la era comunista. Hoy en día la ciudad ofrece una sorprendente vida nocturna.

Cracovia

Antigua capital de Polonia, Cracovia continúa constituyendo una de las ciudades más importantes del país y gracias al excelente estado de conservación de sus construcciones y a su rico patrimonio artístico y cultural constituye una de las ciudades más bellas de toda Europa. El casco antiguo de Cracovia conserva hermosas construcciones de estilo gótico, barroco y renacentista gracias a las cuales fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Más de dos millones de personas hacen turismo en Cracovia cada año y es que, además del indudable atractivo de la ciudad y del encanto de sus gentes, en las proximidades se pueden encontrar interesantes lugares como las minas de sal de Wieliczka y el campo de concentración de Auschwitz.

Zakopane

Paisajes inolvidables, aire fresco, casas de madera y un ambiente lleno de vida hacen de este tour uno de los más populares de Polonia. Las montañas Tatras (Tatry, en polaco) se encuentran en la frontera entre Polonia y Eslovaquia y son el sector más alto de los Cárpatos.