Viajar a Holanda significa disfrutar de la cultura y tradición en ciudades históricas como Ámsterdam y Delft; el pueblecito pesquero de Volendam; la ciudad quesera de Alkmaar, y los inmensos campos de tulipanes en flor. Patinaje sobre hielo en invierno, tulipanes en primavera, bicicletas en verano y cultura en otoño. ¿Sabías que Holanda tiene la mayor densidad de museos del mundo? Visita el Rijksmuseum y el Museo Van Gogh en Ámsterdam, o el museo Mauritshuis en La Haya. En Holanda también puedes ir de compras, o salir a cenar en alguno de los más de 100 restaurantes con una o más estrellas Michelin del país.

Lugares que no te debes perder

Amsterdam

Lo que hace que Ámsterdam sea tan atractiva es su ambiente histórico del siglo XVII combinado con la mentalidad de una metrópolis moderna, lo que crea un entorno agradable y relajado. La pequeñez de sus edificios y la intimidad de sus calles, canales y plazas crean una atmósfera que a los visitantes les parece única. No te puedes perder la Plaza Dam, el Rijksmuseum, el Museo de Hermitage y el de Van Gogh, la Casa de Ana Frank y por supuesto la zona de los Diamantes.

Rotterdam

Rotterdam es una ciudad con mil caras: ciudad portuaria y canalla, ciudad de moda para salir, elegante ciudad comercial y ciudad artística a la última. Pero Rotterdam es sobre todo la ciudad de la arquitectura de Holanda, con la innovación como punto central y una silueta urbana en constante cambio. Son muchas las cosas que puedes hacer entre los rascacielos de Rotterdam. Ir de tiendas, comer como un rey y visitar todo tipo de museos y atracciones en los alrededores del centro.

La Haya

La Haya es una de las ciudades más especiales de Holanda. No solo porque es la sede de nuestro gobierno, sino también por sus muchos monumentos y barrios históricos y por su ubicación privilegiada al lado de la costa. La Haya se ha ganado los sobrenombres de ‘Ciudad regia con vistas al mar’.

Maastricht

Maastricht es una de las ciudades más antiguas de Holanda, y se comprueba inmediatamente paseando por su centro histórico. Iglesias, murallas, monumentales casas señoriales y amplias plazas se suceden armoniosamente junto con una amplia y variada oferta comercial.